Durante las mañanas del 27 y 28 de agosto acudimos al municipio de Valdeavellano (Guadalajara) para presenciar sus tradicionales encierros por el campo, tras el buen sabor de boca que nos dejó en la edición pasada, llegando a conseguir en uno de los dos encierros el reconocimiento de “Mejor encierro por el campo en la Provincia de Guadalajara en 2010”.
Expectación había tras este galardón y por el trapío de los toros que estaban anunciados para las sueltas camperas. El sábado, 27 de agosto se dio suelta a un novillo-toro de la ganadería de Hermanos Marcen, hondo, cuajado y con morrillo. Ejemplar que se desplazó por gran parte del territorio, hermanado con los bueyes y que protagonizó momentos de belleza. El burel, tras arremeter a un coche y a un camión de caballos, se vino un poco abajo, refugiándose en un zarzal, dando por finalizado el encierro.
Al día siguiente, la comisión cambió de hierro y optó por soltar un ejemplar de la ganadería salmantina de Andoni Rekagorri, un precioso utrero castaño que se movió por las cercanías y tuvo numerosas arrancadas con alegría y tranco. Debemos reconocer, que la mayoría de los toros de nota que se han soltado en Valdeavellano en varios años (a excepción del ganador) han durado poco, pero no porque se vinieran abajo, sino por lesionarse la res.
Ambos novillos-toros fueron adquiridos a la ganadería briocense de Campo Bravo Alcarreño, la cual también hizo las labores de organización de las sueltas camperas.
Resumiendo, dos encierros al estilo tradicional, mucha gente a pie, participación única de coches autorizados, para labores necesarias, y caballos, haciendo vivir momentos puros de un encierro por el campo.
Desde estas líneas, dar las gracias al pueblo de Valdeavellano por todas las facilidades prestadas a la hora de la realización del reportaje fotográfico. |